Cómo hacer un caso clínico de enfermería para un congreso o una revista
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Un caso clínico cuenta la atención a un paciente concreto: qué le pasaba, cómo se valoró, qué cuidados se planificaron y cómo evolucionó. Es de los trabajos más accesibles porque parte de tu práctica diaria y no necesita una muestra de pacientes. Por eso abunda en los congresos de enfermería.
Antes de empezar: en qué bolsas puntúa
Conviene saberlo antes de dedicarle horas, porque hay baremos que lo excluyen expresamente:
- En el SAS, un caso clínico no puntúa como publicación. El pacto de 2026 dice que no se valorarán «las notas clínicas, resúmenes de comunicaciones y casos clínicos». Presentado en un congreso como comunicación oral o póster con defensa oral sí entra en el apartado de congresos, que se valora aparte.
- En Aragón, los criterios del SALUD para el personal universitario no consideran publicación «la recopilación de casos clínicos». Un libro que junta casos de varios autores no cuenta como libro ni como capítulo.
- En otros baremos, como los del SESCAM o Sacyl, no hemos visto una exclusión de este tipo: un caso presentado en un congreso cuenta como comunicación o póster, y publicado en una revista, como artículo, si cumple los requisitos de la bolsa.
Qué caso elegir
No hace falta que sea raro, pero sí que enseñe algo: un plan de cuidados que resolvió una situación compleja, una complicación poco habitual bien manejada, una intervención enfermera que cambió la evolución. La pregunta que debe responder es: ¿qué aprende otra enfermera leyendo esto?
Estructura
- Introducción: el problema de salud y por qué este caso es relevante, con alguna referencia.
- Presentación del caso: edad, motivo de ingreso o de consulta, antecedentes relevantes. Sin nombre, iniciales, número de historia ni fechas exactas.
- Valoración con un modelo enfermero (por ejemplo, los patrones funcionales de Gordon o las necesidades de Henderson). Elige uno y úsalo entero.
- Diagnósticos enfermeros, priorizados, habitualmente con taxonomía NANDA-I.
- Planificación: resultados esperados (NOC) e intervenciones (NIC), solo para los diagnósticos principales.
- Ejecución y evaluación: qué se hizo y si se alcanzaron los resultados, con datos. Es la parte que más se descuida y la que más pesa.
- Discusión y conclusiones: qué aporta el caso, comparado con lo publicado.
Para casos que se vayan a publicar en revista, la guía internacional CARE ofrece una lista de comprobación de lo que debe contener un caso clínico. Muchas revistas la piden.
Consentimiento y anonimato
Antes de presentar o publicar un caso, pide al paciente su consentimiento informado por escrito para ello, o a su representante si no puede darlo. Muchas revistas lo exigen y algunos congresos también. Y anonimiza de verdad: además de los datos directos, cuidado con combinaciones que identifican (edad, profesión poco común y localidad, por ejemplo) y con las fotografías.
Consulta además si tu centro exige comunicarlo a la dirección o al comité de ética antes de difundirlo.
Errores frecuentes
- Copiar la historia clínica en vez de seleccionar lo relevante.
- Diez diagnósticos sin priorizar.
- Un plan de cuidados sin evaluación de resultados.
- Mezclar modelos de valoración.
- Datos que permiten identificar al paciente.
- Una discusión sin bibliografía.
Póster, comunicación o artículo
El mismo caso puede acabar en cualquiera de los tres. Para un congreso, el primer paso es el resumen: cómo escribir el resumen para un congreso, y después el póster o la comunicación oral. Las referencias, en formato Vancouver.